5 preocupantes consecuencias de la deforestación en el Chaco

Texto: Betiana Rojas
Foto: Gentileza

El Chaco es caracterizado por una inmensa variedad de sistemas ecológicos, flora y fauna, siendo así, el segundo ecosistema más importante de Sudamérica después del Amazonas. No obstante, esta biodiversidad se está viendo afectada por una de las tasas de deforestación más altas en el mundo que, en lo que va del siglo, ya arrasó con una superficie del tamaño de Suiza. El daño que provoca la actividad humana a la naturaleza podría traer consecuencias preocupantes como las siguientes:
1. La desertificación del territorio chaqueño 

Foto: Gentileza

El Chaco está en peligro de convertirse en un gran desierto. Debido a la constante y masiva deforestación, la zona boscosa desaparecería en 98 años. El cortar una gran cantidad de masa forestal expone a una zona ya semiárida a quedar infértil. A la degradación del suelo causada por la deforestación, se debe sumar al cambio climático. Esta combinación disminuiría drásticamente la producción de sectores agrícolas. Por último, cabe agregar que, la tala va acompañada de la quema de árboles. Sin embargo, la técnica de roce no es efectiva cuando los incendios y la agricultura son intensas y en grandes extensiones. En consecuencia, el ecosistema se degrada, afectando principalmente a la vegetación y a los suelos.
2. La extinción de especies endémicas

Foto: Mariano Costa

La deforestación y la consecuente degradación del suelo significan un riesgo de extinción para la flora y fauna del Chaco debido a la constante pérdida de hábitat. Las posibilidades de estas especies de mantenerse en el territorio y reproducirse se ven limitadas provocando, así, su desaparición. Según un estudio publicado en el Journal of Applied Ecology por la Universidad Humboldt de Berlín, más de la mitad de todas las aves y el 30% de todos los mamíferos del Gran Chaco se habrán extinguido en 10 o 25 años. Asimismo, plantas como el caraguatá o el caranday estarían en riesgo de desaparecer. Vale la pena señalar que, el jaguareté –otro animal en peligro de extinción– tras perder su hábitat y tener menos presas, busca alimentarse del ganado de los estancieros, se ve amenazado también por la caza indiscriminada por parte de los encargados de las fincas.

Ilustración: El Surtidor

3. No habría nuevos descubrimientos de especies animales ni vegetales

El taguá o pecarí es una especie que se creía extinta hasta su redescubrimiento en el Chaco en 1972. Foto: Mónica Omayra.

El Chaco es un espacio relativamente inexplorado por lo que esa zona es fuente de descubrimiento de nuevas especies tanto animales como vegetales. Tan solo en los últimos 4 meses, ocurrieron importantes hallazgos en la región como 4 especies vegetales, una subespecie de la mandioca, insectos nunca antes vistos en el país, mamíferos, anfibios, reptiles e incluso aves amenazadas a nivel mundial. La deforestación y desertificación impedirían toda posibilidad de otros descubrimientos.

4. Pérdida del sustento natural y patrimonial de los indígenas chaqueños

Foto: Archivo Última Hora.

Catorce etnias indígenas dependen de los recursos del Chaco para subsistir. El avance de la deforestación no solo les priva de su territorio, sino también, de su alimento. La caza, el principal medio de subsistencia de los grupos nativos, se ve amenazada por la tala masiva y el desplazo de los animales. Asimismo, la deforestación hace difícil que encuentren materia prima para elaborar sus artesanías en textiles y madera. Todo ello significa la pérdida del sustento natural y patrimonial de los pueblos indígenas chaqueños y, por ende, su empobrecimiento.

 5. Temperaturas extremas y fenómenos climáticos

Los bosques son importantes reguladores del clima; disminuyen la velocidad del viento y mitigan los efectos de las lluvias, absorbiendo el agua de las precipitaciones. La pérdida de la zona boscosa significa el aumento de los niveles de los ríos que –tras las lluvias intensas del norte– provocan inundaciones. Los bosques, asimismo, almacenan el agua de lluvia en acuíferos subterráneos por infiltración. Estas reservas de agua subterránea mejoran la fertilidad de suelos y sirven como depósito de agua en épocas de sequía. Sin los bosques, los ecosistemas están expuestos a sequías muy pronunciadas y a fenómenos climáticos cada vez más intensos, frecuentes e impredecibles.

Fuentes consultadas:

  1. ABC (2015). Indígenas lamentan que la deforestación amenaza su artesanía.
  2. ABC (2017). Negro panorama para el Chaco.
  3. ABC (2018). Investigadoras paraguayas descubrieron nueva especie de planta.
  4. Agencia de Información Paraguaya (2016). Deforestación, causa principal de inundaciones en Paraguay.
  5. Agencia EFE (2017). Alertan sobre la situación del yaguareté en Paraguay, con menos de 500 ejemplares.
  6. Ciencia del Sur (2018). La biodiversidad del Gran Chaco en grave peligro.
  7. El Surtidor. Los desterrados del Chaco: Una serie sobre el lugar con la deforestación más acelerada del mundo.
  8. Gente, Ambiente y Territorio (2016). Vulnerabilidad y perspectivas del Chaco paraguayo frente al cambio climático.
  9. La Nación (2018). Bióloga paraguaya aporta 4 especies nuevas de plantas para la ciencia mundial.
  10. Ñanduti (2018). Investigadoras paraguayas descubren especie de planta parecida a la mandioca.
  11.  Secretaría del Ambiente (2015). 17 de Junio: Paraguay trabaja a través de la SEAM en la lucha contra la desertificación y la sequía
  12.  Última Hora (2018). Satélite de la NASA muestra gran deforestación en el Chaco.
  13. Última Hora (2018). Soja, deforestación y narcotráfico expulsan a nativos a las ciudades.
  14.  WWF Paraguay (2014). El golpe del búmeran.

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