“El cine nos permite ser la voz de quienes no tienen voz”


Entrevista: Laura Cabrera
Foto: Gentileza

Héctor Lozzca, actor principal de la nueva película paraguaya Santificar lo profano, cuenta en esta entrevista los caminos que lo condujeron al mundo del cine. El filme se estrena el jueves 11 de mayo en todos las salas del país.

Lozzca nació en Buenos Aires el 9 de octubre de 1986. Cuando tenía 6 años sus padres se separaron; vino a Paraguay con su mamá y se instalaron en Yaguarón donde vivió por mucho tiempo. Al culminar sus estudios secundarios migró a Asunción para estudiar ciencias de la comunicación, pero por el camino le atrajo el arte y optó por la actuación.

-¿Cómo empezaste a vincularte con el arte?
-Las ganas de actuar empezaron cuando me invitaron a un elenco de teatro que se llama Tierra Viva de Yaguarón, donde me inicié como actor con el director Julián Bordón que ya falleció y fue una persona demasiado importante en mi vida. Ahí empezó mi pasión por la actuación, cuando tenía 17 años.

-¿Tus padres apoyaron la idea de lanzarte a este mundo?
-A mis padres les gustó porque veían como un hobby sano para un joven, pero no tenían en mente que lo iba tomar como carrera. Pensaban que era nada más un pasatiempo.
Cuando le dije a mamá que iba a estudiar actuación no se opuso, por el contrario, me apoyó. Mi papá también, desde Buenos Aires también. Suele venir a Paraguay y nuestra relación es muy buena. Mi mamá es mi sostén, es todo para mí. Pero como la mayoría de la gente no demostró tanto entusiasmo, casi todas las veces los padres no demuestran alegría cuando sus hijos quieren estudiar algo relacionado con el arte y eso es un error, pero ya era algo que ella sabía que yo no iba dejar y desde ese momento me apoyó.

-¿Seguiste otra carrera?
-Seguí ciencias de la comunicación, pero por el camino opté por la actuación, pero me apasiona mucho también la comunicación, el periodismo y ojalá tenga la posibilidad de retomar.

-¿Estás en pareja actualmente?
Estoy en pareja hace tres años con Alejandra. Ella es mi compañera, mi amiga, mi cable a tierra. Tengo tres hijos: Zoe Camila (9 años), Paula Valentina (6 años) y Elías Rafael (8 meses), que son mi fuerza, mi motor. Todo lo que hago es para ellos, eso es indiscutible.

-¿Cómo llegaste a Santificar lo profano?
-Santificar lo profano nace de la mano de Agustín Núñez, director de la Escuela de Teatro El Estudio, donde yo me formé como actor. Él me conocía, conocía trabajos que había hecho, cortometrajes y mediometrajes no comerciales y de teatro también, entonces por ahí fue el acercamiento: me llamó, me habló del proyecto, me hizo el casting y después me avisó que iba hacer el papel de Marcos en la película.

-¿Cómo es tu día a día?
-Ahora mismo mi día a día es Santificar lo profano. Estoy también en la parte de producción de la película, entonces desde que me levanto hasta que me acuesto es Santificar lo profano y tratar de pasar con mi familia, para mí es muy importante el tiempo de calidad con ellos.
Generalmente mi día a día es ensayar obras de teatro, grabar algún corto y siempre tratar de meterme en lo que es el arte. Casi diez años trabajé en locales gastronómicos de noche, atendiendo mesas, haciendo tragos, no siempre me dediqué solo a la actuación, mientras estudiaba laburaba en los locales.

-¿En qué otro filme te podemos ver?
-Además de Santificar lo profano,  no tengo participación en otras cintas comerciales. Estoy y quiero destacar en la primera web serie del Paraguay que se llama El Mirador, en el capítulo cuatro, que fue un proyecto del Estudio también. Son siete historias, siete cortometrajes con siete directores y actores diferentes y el único punto semejante es que todos se filmaron en el mismo lugar, en Loma San Jerónimo.

Mirá el link de la web: http://elmiradorserie.wixsite.com/paraguay

-¿Cuál es tu papel en Santificar lo Profano?
-Mi personaje en la película es Marcos, un seminarista que antes de ordenarse como sacerdote recibe la misión de vivir un tiempo en el Barrio Ricardo Brugada, donde tiene que hacer su servicio en la comunidad. A partir de ahí empieza la trama de la película: él se encuentra con una comunidad que sufre de discriminación, una comunidad donde hay machismo, violencia y se empiezan a dar situaciones que no tenía pensado ni planeado vivir.

-¿Te costó asumir el personaje?
-Yo creo que asumir un personaje siempre es un desafío para el actor, el actor que te dice le fue muy fácil es porque quizás le tocó un papel de sí mismo, pero igual siempre es un reto. Tuvo su proceso construir el personaje de Marcos, lo que me facilitó un poco es que en Yaguarón mucho tiempo trabajé con gente en el tema del servicio, ahí estuve sirviendo en la pastoral de la juventud y trabajar en comunidad para mí fue fácil porque eso es más o menos lo que él hace en la película, trabaja en una comunidad y realiza su misión en la Chacarita, entonces por ese lado digamos que estaba un poco familiarizado, ahora bien asumir un personaje va mucho más allá de eso, porque en base a lo que el director Agustín quería yo iba construyendo a Marcos. Siempre un personaje es un desafío y más aún si te saca de tu zona de confort.

-¿Qué aprendiste de Marcos, tu personaje?
-De Marcos aprendí a no olvidarme cual es mi misión, no olvidarme que en la vida tenemos una misión, a veces por situaciones de la vida te vas alejando de ella. Sería importante que las personas vayan descubriendo cuál es su misión en el paso que tienen por este mundo y no apartarse nunca de ella. No perder el norte, trabajar con humildad, trabajar con alegría, el buen humor es una virtud que yo trato de mantener todos los días con mis amigos, con mi familia y la gente que me conoce te va decir que siempre estoy payaseando porque creo que una sonrisa le puede cambiar el día a una persona. Y con Marcos aprendí sobre todo a rescatar el lado humano de las cosas, muchas veces por el ajetreo, por los negocios, por la tecnología misma nos olvidamos del lado humano, que es lo más importante.

-¿Cuándo decís “No olvidarme de mi misión” a qué misión te referís?
-Creo que esta es la pregunta más difícil (risas). Creo mucho en Dios, creo que si existe en mí algún talento es porque Él me lo dio y debo utilizarlo para bien. Y mi misión es tratar de hacer felices a los demás, a la gente que tengo cerca y servirles en algo. Me gusta trabajar con la gente. Mi misión es llevar un mensaje de humanidad en todo lo que hago. Servir y recordar a la gente que si creen y confían en Dios todo es posible.

-¿Cómo te sentís hoy, a días nada más del estreno?
-Estamos a días del estreno y es una mezcla de sentimientos, mucha presión, mucho trabajo, pero también emocionado y ansioso por ver que la gente vaya al cine, vea la película y saque sus conclusiones. Es una mezcla total de sentimientos.

-¿Cómo fueron los días de grabación en el Barrio Ricardo Brugada (Chacarita)?
-El ambiente en el barrio es muy pintoresco, es un barrio que se podría decir escenográfico, porque es como si fuese que vos armaste todo para que sea una escenografía cinematográfica, tiene unos condimentos, unos matices muy lindos.  Es como todo barrio, gente sentada en la vereda compartiendo con los amigos, tomando un trago, jugando fútbol, el ambiente siempre fue bueno, nosotros tuvimos el apoyo de dos personas que también participaron como actores  en la película,  Ángel Ruíz y el señor Ireneo Galli, que son activistas del barrio y ya habían trabajado con nuestro director Agustín Núñez, entonces ellos nos llevaron al barrio, nos presentaron a la gente. Hay que destacar que pobladores de la Chacarita participaron en la película, a parte de ellos, Verónica Medina, Melissa Ruiz  y Aramí Leguizamón están como actrices en el filme. También extras que participaron mientras rodábamos, la gente se acercaba, participaba, preguntaba. Nosotros no utilizamos seguridad policial, era así cara a cara y realmente nos mezclamos con la comunidad. Fueron días muy lindos.

-¿Cómo ves al cine nacional en estos momentos?
-El cine nacional está en una etapa de evolución muy importante, se está haciendo una muy buena costumbre tener varios estrenos al año, es un momento muy bueno donde no debemos aflojar, debemos seguir produciendo, pero también necesitamos de la gente, que el joven paraguayo, que la señora, el señor, consuma cine nacional.  Sería bueno que la Ley de cine se pueda aplicar en Paraguay, que, desde el Estado mismo, los medios de comunicación, los canales, apuesten a lo nacional, que se den más espacios para que el cine nacional pueda crecer. También apostar por el cine posible.

 -¿A qué te referís con cine posible?
-Es un tipo de cine que no apunta a utilizar muchos recursos económicos, no apunta a los efectos especiales. No recurrimos a eso, el cine posible busca optimizar todos los recursos, busca darle una fuerza a  la historia, se centra en ella,  se centra en las actuaciones, se centra en el actor, no tanto en efectos  que requieren otro caudal económico. El cine posible es el cine que podes hacer vos, que puedo hacer yo, solamente necesitas una cámara y una historia y contarla de una manera natural, de una forma real, entonces lo que nosotros hicimos fue un cine posible y creemos en ese tipo de cine. Agustín Núñez quiso enfatizar el lado de los actores, de la historia ya que no contamos con los recursos para hacer un cine como el de Hollywood, entonces es muy importante que se vaya realizando producciones de cine posible, yo creo que la parte fuerte de Santificar lo profano es eso, se hizo mucho, teniendo poco.

-¿Crees que el cine debe involucrarse con los problemas que aquejan a la sociedad?
-Obviamente el cine debe involucrarse en los problemas de la sociedad, es necesario que lo haga, no olvidemos que el cine nos permite ser la voz de las personas que no tienen voces, nosotros quisimos ser la voz en este caso de la Chacarita, de gente que tiene tanto que contar pero que no tiene un espacio donde hacerlo.

-¿Qué mensaje les darías a la gente que por diferentes razones tiene miedo a lanzarse al mundo del arte?
-El mensaje que quiero dar a esas personas es no tengan miedo, a veces uno no se anima, pero Dios de alguna manera te va mostrando el camino. Para mí fue muy difícil, haber salido de Yaguarón, venir a la capital. Si bien no está muy lejos, si hay una distancia en recursos.  Y encima intentar surgir en el arte es cosa de todos los días, muchas veces lloré, tuve mis bajones, pero continué y voy a continuar.  Yo creo muchísimo en Dios, es mi fuerza, Dios y mi familia son los pilares más fuertes que tengo en mi vida. Muchas veces puse en duda si era realmente está mi misión y yo creo que es esta mi misión, actuar, hacer lo que a mí me gusta y siempre con un mensaje que sirva a lo demás en algo, no importa si es drama o comedia tratar de llegar a la gente que no puede acceder a muchas cosas y el cine y teatro te dan esa posibilidad de llegar a personas que no tienen muchos recursos, de contar historias, contar vidas.

Más de la película
La película paraguaya Santificar lo Profano, dirigida por Agustín Núñez, se estrenará el jueves 11 de mayo en todos los cines del país. Las entradas anticipadas ya se encuentran a la venta. Es un drama social producido íntegramente en Paraguay, rodado en el barrio Ricardo Brugada (Chacarita). Con un elenco de 28 actores, la mayoría de ellos recibidos de la Escuela de Formación Actoral El Estudio. En los roles protagónicos están: Héctor Lozzca y Leticia Mancuello.  También se sumaron pobladores de la zona al elenco.
En un video promocional, el director de la película, Agustín Núñez, indicó que Santificar lo Profano es el resultado del esfuerzo de actores y técnicos. Apuntamos a mostrar facetas de nuestra sociedad, de nuestra realidad, tratando de ensalzar valores y estima, valores que de alguna manera están presentes en nuestra cultura, demostrando así que en Paraguay podemos hacer bien las cosas siempre y cuando estemos unidos, siempre y cuando miremos hacia el mismo objetivo: mejorar el país.”

Mirá el tráiler acá:
https://www.facebook.com/pg/SantificarLoProfanoPelicula/videos/?ref=page_internal

 

 

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