Una esperanza para la autosuficiencia indígena

Nota: Doris Meza
Fotos: Fundación Natán

Dos jóvenes emprendedores lideran la Fundación Natán:  Víctor Medina (26) y Rodrigo Rojas empiezan el camino de la lucha contra la desigualdad. En esta entrevista, Medina cuenta que La Fundación abre sus puertas para ofrecer a las comunidades proyectos de vida sustentables, buscando llegar al desarrollo social, educacional y económico de los mismos.

– ¿Cómo nace la Fundación Natán?
– La idea de constituir esta Fundación surge en el año 2013 a partir del amor que sintió el chileno Rodrigo Rojas hacia los indígenas Mbyá Guaraní, a quienes contactó por primera vez en noviembre del  2012 en el Encuentro Raíces de la Tierra, que agrupó a sabios indígenas de diferentes etnias de América Latina en el sector de Casa Blanca, Chile. Decidió viajar a Caaguazú en febrero de 2013 con el propósito de vivir junto a ellos y aprender de su cultura.
Nos conocimos en el evento de Inauguración de Viviendas Indígenas Ogai, de Senavitat. Establecimos una estrecha relación de amistad, luego empezamos a reflexionar juntos en torno a las dificultades materiales, sociales, intelectuales y espirituales que enfrentan las personas de las diferentes clases sociales y es ahí que decidimos emprender juntos el proyecto de constituir una Fundación. El nombre de la Organización  fue mi idea, me inspire en los significados del idioma hebreo, vi reflejados en la palabra Natán, mis más positivos deseos de hacer de este mundo un mejor lugar para que todas las personas tengan la oportunidad de contar con todo lo que necesitan para ser felices.

– ¿Cuánto tiempo llevan trabajando con los indígenas?
– Nos establecimos con personería jurídica recién en el 2015,  pero llevamos ayudando a los indígenas por más tiempo, desde el 2013.

– ¿En dónde están ubicados?
– Actualmente la Fundación no cuenta con algún lugar de atención propia, pero tenemos disponible en Asunción la oficina de Sinergia Positiva que es una empresa fundada por Rodrigo Rojas (fundador de Natán). Esta empresa se dedica a la implementación de soluciones de recursos humanos para los clientes, las ganancias son destinadas para costear gastos dentro de la fundación.

– ¿Cómo está compuesta la organización?
– Rodrigo Rojas es el Director General, yo me encargo de la presidencia dentro de la Fundación y Amílcar Fretes es el asesor estratégico. Luego están los voluntarios.

– ¿Qué consideras que caracteriza a la fundación Natán?
– A la Fundación Natán la caracteriza la solidaridad,  los proyectos integrales de desarrollo sostenible para los indígenas. Nos enfocamos más en  tres ejes: el desarrollo económico; implementamos cadenas de valor como estanques de tilapia, huertas y pollos que permitan disminuir el hambre.
Desarrollo educacional: asesoramiento para la inclusión de los niños en los colegios

Desarrollo capital social: actividades que hace que la comunidad comparta en armonía, como karu guasu, asistencias odontológicas entre otros.

– ¿Los estanques de tilapias, huertas y cría de pollos son para generar dinero dentro de las comunidades o es para consumición propia?
– Lo que está siendo más rentable son los estanques de tilapias, estamos por el quinto. En diciembre de 2016, después de 6 meses se reunieron más de 600 pescados. Esto sirvió más como escuela, para que ellos aprendan como hay que mantener los estanques, alimentar a los pescados, todo sobre el mantenimiento. Nuestro objetivo es llegar a 12 estanques de tilapias para que tengan suficiente comida para comer nutritivamente al menos día de por medio. En este momento están en la etapa de consumición, luego pasarán a la etapa de comercialización, una vez que produzcan más de lo que consumen.
El proyecto es poner una despensa dentro de la comunidad para que ellos puedan vender ahí dentro y que ellos mismos tengan una caja. Ellos sufren muy mal el castigo de la pobreza, por ejemplo, cada familia tiene que consumir el café chico que les rinde una o dos tazas, lo mismo pasa con la harina, el azúcar, aceite, etc. Todo tienen que comprar diminutamente. Si tienen una despensa propia, comprarían más barato y dejarían ganancias en la comunidad. Así se desarrollarían económicamente, para que ellos sean capaces de pasar de indígenas indigentes a autosuficientes.

– ¿En dónde están ubicadas las comunidades?
– Las comunidades con las que trabajamos ahora, Mbya Guarani se llaman Mbokaja´i e Yvykui Jovai se encuentran en la zona de  Vaquería-Caaguazú.

 – ¿Por qué decidieron apoyar los indígenas y no a otro grupo social?
– ¿Porque a los indígenas?  Porque nos dimos cuenta de que ellos son los que más sufren de discriminación, pobreza extrema, falta de oportunidades,  indiferencia. Actualmente son los más pobres en Paraguay.

– ¿Cómo dan a conocer la existencia de la fundación? ¿Qué medios utilizan para divulgar su nombre?
– Por el momento no contamos con Web solo utilizamos el Facebook y boca a boca. Consideramos importante tener una relación con los medios, pero no lo consideramos primordial por el momento, las personas que se unen al equipo son personas que por alguna razón se enteraron del trabajo realizado por Natán y hacen una experiencia única vivir el día al día   con los indígenas todos los meses.  En varios medios ya nos invitaron, a  diarios, radio, televisión es un  proceso maravilloso.

– ¿Cuáles son las dificultades con las que se toparon desde que emprendieron el camino a ayudar?
– Nos topamos con una gran muralla de corrupción. Encontramos primeramente a personas y organizaciones que se aprovechan de la ignorancia de los indígenas para sacar beneficios propios. El trámite para nuestra Fundación es un claro ejemplo, se nos presentaron miles de obstáculos para que nos salga la habilitación, algo que en otros Países se consigue en días. El sistema aquí en Paraguay lastimosamente está plasmado de deshonestidad.

– ¿Cómo describirías a los Mbya, teniendo en cuenta el tiempo que llevan conviviendo?

-Los describiría como personas iguales a nosotros con hambre de aprender,  de vivir siendo autosuficientes.

– ¿Cuáles son sus planes a largo plazo con las comunidades indígenas?
– Existe un modelo de trabajo que consiste en la visión que tenemos acerca del mejoramiento indígena sostenible que consta de tres fases: la comunidad asistida, la comunidad autogestionada y la comunidad duplicadora. En el primer año, comenzamos por la comunidad asistida, que es la etapa en dónde estamos. Consiste en  que ellos vayan aprendiendo todo lo que se les enseña en la Fundación. La etapa de comunidad autogestionada, aquí  se comenzarían a ver frutos de sus trabajos hechos por sí solos, y así ellos podrán ir ensañando a otros integrantes de las comunidades, esa sería la fase de comunidad duplicadora, en donde lo aprendido se pueda ir pasando entre otras comunidades y logren la autosuficiencia.

– ¿Cómo solventan los gastos de la Fundación?
– Recibimos algunas donaciones, además contamos con Sinergia positiva que es una empresa de consultoría, creada con el propósito de financiar a la Fundación. Rodrigo Rojas además, brinda el 90% de su sueldo.

 

FACEBOOK - TU OPINION NOS INTERESA

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *